SUERTE Y RELÁMPAGO…

Publicado: 15 julio 2014 en La Rebelión De Las Masas

Siempre he tenido claro que las decisiones soy muy hijas de puta. Pero no tanto si lo son más antes o después de ser tomadas.  Decidir es como fumarte el primer cigarro, meterte la primera raya o dejar que ese tipo que te guste meta la mano por debajo de tu falda; es atrevido, arriesgado y casi un poco indecente; te llenas tan sólo con pensar en hacerlo, es la cacería, no cobrar la presa.

A parte del sentir que estás cruzando al lado oscuro, la otra parte melancólica de decidir es esa sensación de miedo, de la eterna pregunta sin respuesta “¿me equivocaré?”, del riesgo no calculado y el vértigo que te marea durante algunos segundos.  Decidir es valiente; te convierte en tu propio héroe y a veces en el de los demás, aunque creo que es más el rebaño subiéndose al carro del pastor. Decides, ergo eres el líder. Luego serás un santo o un cabrón, pero siempre el líder. Oirás cosas como “es un imbécil pero hay que reconocer que sabe lo que hace”. Pues claro que lo sé: DECIDO. Y por eso, porque tengo que decidir, mis niveles de simpatía, empatía y todo lo que acabe en -tía muchas veces están agotados o en low battery y tú lloras porque “no te doy las buenas noches con un beso en la frente”.

Decidir es ser el señor Lobo y solucionar problemas teniendo que levantar una ceja- o las dos- la mayoría de las veces. Casi nadie os lo dirá, pero decidir implica ser humilde. Mucho. Algunos pensaréis que más que humildad es rebajarse  y deshacer los pasos andados.  Os equivocáis, chatis. Reconocer que tu decisión es errónea  es lo más grande incluso antes de existir Rocío Jurado. El problema es lo que cuesta, ¿no? y más aún rectificar. Sí, ya sé eso de “rectificar es de sabios”, pero no, no sabiduría, es supervivencia absoluta por ti, por tus principios y tus creencias. Supervivencia para volver a decidir y pasar por la salida cobrando los 20000 y con la tía buena agarrada del brazo.

Decidir supone mermar considerablemente tus reservas del “y si”. Y si hubiera llamado a aquel chico…y si hubiera ido solo a ver aquella película, y si me cae un tiesto porque salgo de casa, y si pido el aumento y me dicen que no, y si me lo hubiera follado por la oreja…y si, y si… Son como afilados cristales clavándose cada cierto tiempo en tu mente y haciéndote añorar una decisión. Claro que… los anestesiamos vilmente con la falsa seguridad, creyéndonos a salvo hasta la próxima vez que nos asalte el recuerdo. Y creedme, los recuerdos son tan hijos de puta como las decisiones;  juegan en la misma liga y a veces tienen la mala costumbre de compartir campo. Si esto sucede, sé precavido y no elijas al alcohol como árbitro porque terminarás con penalty y expulsión.

 

2014-07-15-05-22-21

P.D. El futuro… 3 años de de estadísticas, monitorizaciones, primarios, servidores, gateaways, sais, SLA, KPIS, Itil, disponibilidad, pasta, problemas y 17 personas a mi lado y contra mí. Un Darth Vader encima de la impresora.  Viejo y nuevo. El mar enfrente y la lluvia como amiga con derecho a roce…

 

 

 

comentarios
  1. Moogito dice:

    El destino debería emprenderse en silencio , sin grandes puestas en escena.
    Las circustáncias, razones o designios, cada cual la suyas pero reinventarse a uno mismo, cambiar nuestro futuro e influir en el del resto no es baladí. Ser parte activa de la creación, nuestra própia creación parece ser la gran asignatura pendiente de algunos…

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