Posts etiquetados ‘Mordiscos’

He dejado el WoW hace un rato y me he dado una ducha de esas cortas y medio heladas que tan bien sientan, y ahora, mientras se me seca el pelo al lado de la terraza, refugiada en la silla, con una coca cola zero al lado y música -siempre música- de fondo he empezado a teclear.

Ya empieza a hacer calor del bueno. De ese que te deja noches como ésta, espesa como un blues. Mi vecino del tercero también está en la terraza con su portátil.  Se oyen los avisos de su msn cada pocos minutos.  Creo que tiene una intensa vida amorosa porque cada vez los intervalos entre aviso y aviso son menores.  Cuando me lo cruzo en el ascensor, aparte de sonreirnos mutuamente, me dan ganas de decirle “eh, pásate al WhatsApp y actualízate”, pero en el fondo le entiendo porque yo sigo usando msn para mi gente de toda la vida.  Es como ese  sitio al que vas a tomarte la primera copa de la noche por tradición, aunque sea cutre y pasado de moda.

Ayer mirando el calendario me acordé de mi primer novio. Y recordando momentos y sensaciones, llegué a la conclusión de que a nosotros no nos unió el amor sino el deseo. El deseo de la piel y de comernos a mordiscos en cuanto nos veíamos. El conectar con alguien y que te suba la fiebre por cada centímetro de la piel. Que te toque y le quemes, que le mires y te haga daño. Que te muerdas el labio inferior con tanta fuerza que notes el sabor de la sangre y que su forma de jadear retumbe en tu cabeza cuando te ha dejado en casa.

Hace poco nos vimos y hablando del pasado me dijo “cuando te miraba, se me aguaban los ojos y se me enchinaba la piel”. Y me pareció tan grande como cualquier “te quiero”.  Por eso, no sé por qué el amor debe tener más valor que el sexo.  Supongo que muchos me vais a decir eso de “el sexo se acaba y el amor no”. Mentira total y absurda. Por supuesto que creo en el amor. Pero no en la idea de amor que me ha vendido Disney.  Supongo que en el fondo no dejamos de ser primates evolucionados -se supone eh?- que buscamos una pareja más o menos afín con la que perpetuar la especie. Aunque yo creo que actualmente, y viendo el auge de las redes sociales, creo que hemos cambiado el “perpetuar la especie” por un “no quiero estar sólo”. Por eso en los perfiles sociales la gente se esfuerza en venderse como “simpático, tranquilo, me gusta la naturaleza y viajar” aunque no hayan pisado un monte en su vida y su viaje más lejano haya sido a la discoteca del extraradio.

Es siempre el mismo cuento. Y por eso hay que saber lidiar con las asperezas, las puestas a punto, los ideales a los que dijiste “chao” sin siquiera darte cuenta. Están los libros que otros dejaron pero es seguro que de quedar algo, si algo al final resulta y queda, no será el papel, ni las letras, y casi diría que ni el lenguaje, ese código cotidiano que todos usamos sin fijarnos en el simple milagro que eso supone. Cosas simples como decir “te quiero” y que él/ella te entienda, sepa a qué te refieres, y te deje en un beso todas las respuestas que cualquier animal, por primario que sea, también se pregunta.

Por eso, nunca vuelvas a casa si no tienes una buena razón para dormir, el cansancio no cuenta, las fuerzas siempre dan para un paso más del que das por perdido, los sueños valen más si abres los ojos, la pornografía desgasta, sobre todo la imaginación, y el péndulo de rutina en el que decides cortarte no te servirá de nada, las agujas del reloj son esa droga que todos decían “cuidado al probarla, puedes engancharte”, y al final la resaca es un bálsamo de cristal ignífugo donde piensas que todo vale, aunque sepas que no.

Pero a veces pasa lo contrario. Aparece alguien por casualidad -y sin causalidad aparente- y te medio rompe los esquemas. Alguien  que te tintinea un par de veces al día. Alguien a quien morderías toda la noche y a quien querrías seguir viendo por la mañana. Curioso, verdad? Como “Le Male” de Gaultier, que hace que te vuelvas por la calle…

Ayer decía Simpulso en Twitter: “Soy fiel hasta que otra me obligue a lo contrario.” Qué grande. De verdad.

 

P.d. A mi vecino le debe ir bien su vida amorosa via mns: ahora le oigo reírse por lo bajito entre sonido y sonido de “nuevo mensaje”.

P.d2. Del 4 al 7 de agosto, tengo una boda en Andria, en Italia. La invitación tiene, a parte de los datos habituales, una especie de nota:

“Tengo entre mis labios

tus labios, entre mis manos

tus manos y entre mis piernas,

tus piernas.

Te tengo a ti

entre mi cuerpo y el cielo,

entre la tierra y el universo”.

No me digáis que no es “carnal”. Me encanta como ese texto puede ir incrustado en una ceremonia extremadamente católica. Los placeres de la carne por encima del fervor religioso. A mí ya sabéis que las iglesias me dan ganas de follar…

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Cosas que me fascinan:

– Las puertas de algunos lavabos de aeropuertos, estaciones de autobuses, bares de carretera y garitos urbanos. No me canso de leer eso de “Jessi es una zorra”, “Niko y Sandra forever” y “Si quieres follar llama al XXX XXX XXX”. He dejado mi leyenda en muchos de ellos. Un día de estos pondré el mail, a ver si recibo algo que me motive.

– La capacidad de ver telebasura que tenemos: todos decimos que no vemos Tele 5 y demás horrores, pero luego en cualquier conversación todos opinamos y sabemos más que nadie. Somos los nuevos Judas modernos, salvo que en nuestro caso ni siquiera nos han pagado las 30 monedas.

– La gente que atiende su móvil voz en grito esté donde esté. Y te enteras de sus manías, de cómo se llama su jefe y de cuántas veces se tiró a Natacha, la nueva chica del archivo que “no veas, pero la chupa como dios”. En el Ave Madrid-Sevilla suele pasar mucho, demasiado.

– Encontrarme a gente en la farmacia comprado crema anestesiante con lidocaína para practicar sexo anal. La pregunta es, si no sienten nada, ¿qué clase de relación sexual es esa?

– Las llamadas de Luis, tan largas, imprevisibles y divertidas, y siempre se dan los mismos factores: él está en hoteles o puticlubs y yo en casa o de marcha a las 4 de la mañana. Claro que, él las mías lo mismo. Todavía recuerdo una nochevieja que llegué a casa a las 6 de la mañana en un estado etilíco-psicotrópico muy, muy intenso y decidí llamar a Luis para decirle “feliz año nuevo”… me coge el teléfono y me dice “espera, que estoy follando con *****”. Y se levanta para ir al salón a hablar conmigo. Cuando llevábamos una hora de charla, le pregunto por la tía y me dice “no sé, se habra dormido” y en ese momento llaman al timbre de su casa y era otra de sus lagartas que quería un polvo de madrugada (algún día os hablaré de Luis en profundidad). Y Luis, que es muy educado, la pasa al salón y le oigo decir “ponte cómoda” mientras seguía hablando conmigo. En serio, es un crack, porque él lo ve como lo más normal del mundo.

Cuando le conocí, le regalé esta camiseta, y lo primero que hizo fue ponérsela para un sarao lleno de famoseo (su mundo). Fue mítico…

 


– El puterío y folleteo que hay en el WOW. En serio, qué pasada. Te tiran los tejos hasta los Npcs. Cómo se nota la media de edad…

– Que Camps y otros tantos no estén en la cárcel. La gente parece haberse olvidado de Mario Conde.

– Los carteles que encuentro en algunos bares…


CONTINUARÁ…

TERRENO LLANO…

Publicado: 20 noviembre 2008 en La Rebelión De Las Masas
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Hay noches de estas que te vas a la cama y en un par de minutos todo cambia y se transforma…

Te reencuentras con alguien, y empiezas con eso de “¿ Te acuerdas de cuándo…?”

Elpeque

Y claro…

“Resumiendo, que tengo un cajón de la firma Pandora”

“Resumiendo, que nos dieron las 6”


La culpa de todo la tiene Lou Reed…


P.D. Supeditado al final de la noche…

¿Os acordáis de los libros de “Elige tu propia aventura?… Pues eso !!!!