Posts etiquetados ‘Sentidos’

Dicen que el mundo es un pañuelo; pero yo prefiero modificar esa expresión y decir que la vida es un clínex  que a veces está limpio y otras lleno de mocos.  Y la gente que rodea en la vida, igual.  Curiosamente quien más te odia es quien más te menciona, por lo que deduzco que he tocado fibras sensibles. Hoy me he encontrado con alguien a quién no veía hace un año y me ha puesto al día de las cosas que pasan en antiguos sitios por donde antes dábamos mucha guerra.  De verdad que es realmente increíble que pasado todo ese tiempo sigan hablando.  Me fascina. No por aumentar el ego, sino como experimento sociológico.  ¿Tan poco fructíferas han sido las nuevas generaciones que siguen con el ancla echada en el fondo?? parece ser que sí…

Revolver una mente sólo tiene 2 tipos de efecto: el bueno y el malo. Para unos  he sido, soy y seré una prepotente, drogadicta, sobrada, bisexual y bastante destroyer.  Ah, y a alguna le he robado los mimos y la atención de sus ciber -y no tan cíber-novios. A veces inconscientemente y otras con un propósito total y absoluto (no confundir con infidelidad; no es mi estilo).  Y a parte de “odiarme” por ser la reina del baile digital, luego copian comportamientos, frases, expresiones, estilos, etc. Intentan suplantar y/o imitar la personalidad del mito pero el resultado no es el deseado y se frustran antes. Recuerdo una noche que una  “fan” acabo tomándose Lexatín y con una crisis de ansiedad tras un encontronazo en la red conmigo. Y eso… en serio… me parece tela, tela, tela… ¿Cómo alguien puede acabar así por una persona que ni siquiera conoces??  Es cierto que me encanta observar y tocar ciertas teclas que hacen que la gente salte como un resorte, pero es un deporte que practico sólo con determinado público.

El buen efecto lo han disfrutado las personas que conocen mi otro lado: mucho humor, cinismo, infinitas horas de lectura, mucho curro y el impermeable que tengo por piel, que me resbala todo. ¿ Y sabéis por qué ? porque mi forma de pensar, mi identidad, mis tendencias, mi mente activa, etc es todo lo que tengo junto con mis cicatrices. Y es una buena mezcla. Me permite sobrevivir y seguir buscando nuevas  sensaciones y conocimientos sin olvidarme del precio que pago por ello.  Y a veces, creedme, ha sido muy, muy alto. Pero la autenticidad lo merece. Y aún así… el impermeable me protege de la lluvia, pero no  de las salpicaduras.

 

Socialmente está mal visto, claro. El lema ya le sabemos: “la mujer del César no sólo tiene que ser honrada, debe parecerlo”.  A mí me la suda. Si digo que me encantan DM, también digo que he ligado muchísimo por mis tetas y que bebo, y que me he drogado y que he follado, follo y follaré -espero-.  Por qué ocultarlo si es verdad?? Aquí la única que tiene que poder con la verdad soy yo… no la gente que me rodea, porque si alguien me juzga,  es que no debe estar en mi entorno. Y, señores, las malas hierbas hay que quitarlas cuanto antes, correcto???

Antropológicamente gustan más las chicas “dulces, tranquilas y monas” porque al hombre le despiertan su instinto primario de protección. Por eso también las prefieren más bajitas que ellos. Por contra, en sus sueños más húmedos sueñan con lascivas gatas de uñas rojas y vida misteriosa. Desgraciadamente eso de “señora en la casa y puta en la cama” no se cumple en el 90% de las parejas. Tengo amigas que me cuentan que cuando más “guarras” son en la cama es al principio de la relación, y luego “como ya estamos juntos (traducción by Mery:  cuando ya lo tenemos pillado como novio) no hace falta ser tan libertina”. Y esto, queridos, no es una crítica hacia las mujeres, sólo plasmo lo que me cuentan a diario algunas de ellas.

A la contra también sucede; se supone que a nosotras nos gustan los tipos grandes y más mayores porque los vemos como candidatos idóneos para proporcionarnos seguridad. Yo debo ser de un universo paralelo: no me atrae un coche de marca, un trabajo de éxito o un físico cuadrado. Como he escrito varias veces, me excitan las mentes y su capacidad de ir “más allá” lo establecido.  Y me excitan ciertos detalles que hacen que se alteren todas mis hormonas; ahora mismo acabo de recordar una foto de alguien con dos amigos en un ascensor y visualizo perfectamente la forma de sus brazos, los pliegues de su camiseta y, sobre todo, la expresión de su cara.  Recuerdo que, cuando vi esa foto por primera vez,  se apoderó de mí un instinto de lo más primario, como un chispazo. Mi mente iba por un lado y mi cuerpo por otro. O una voz hablándome de “La divina comedia”.

P.d. A algunos los disfraces no los disfrazan, sino que los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro. Quizá por eso nunca hablo de amor en el blog...

P.d2. Si no vistéis en su momento la película  ” Cookie’s Fortune”, os la recomiendo. Os sorprenderá. Y su bso, también.

Anuncios

 

NEGRO: placer. Cuero. Azotes. Marcas. Corsé. Crèpe de seda. Más cuero. Armani. Jon Kortajarena. Preservativos Billy Boy.  Vodka negro. La antigua Nueva Orleans. Este teclado. Chanel. Historia de Ô.  Mi manicura. Wrong de Depeche Mode.

ROJO: unos twins de Camper.  Arañazo. Mordisco. Lápiz de labios de Shiseido.  La Pasionaria. Mi garganta. La sangre de Blancanieves. Una Red Delicious. Valaquia. You’ll never walk alone, el himno del Liverpool.

MARRÓN: hojas caídas en Urdaibai. El óxido del peine de los vientos. Botas altísimas de montar. Ataudes de roble. Chocolate malo. El perro de Scottex. El oso Yogui. Y Bubu. Isla de Encanta  de Pixies.

VERDE: la campiña inglesa. Tomillo y romero. Eau de Campagne de Sisley. Unos pendientes de plata y jade. Absenta con azúcar. Un jersey de angora. Nueva Zelanda. Juanjo Oliva. Poison Prince de Amy MacDonald.

ROSA: Babydoll de YSL. Una lengua húmeda. Las adolescentes de los 80. Las faldas y cancanes de los 50. Mis pezones.  Japón.  Las muñecas Blythe. Senza Fine de Gino Paoli. (Nen, la canción de nuestra boda en la otra vida)

AZUL: las camisas de la Falange. Tinta favorita. Labios a -35º. Sculpture de Nikos. Santorini. Bs Player. Twitter.  Hilo dental. Culos con vaqueros tono rinse. Blue Spanish Sky de Chris Isaak.

AMARILLO: Bob Esponja. Betadine. Rubber ducky. Mala suerte?. Marcadores fosforescentes.  Unas braguitas inocentes. Tánger. El pelo de algunas cuarentonas divorciadas.  El imperio contraataca, de Los Nikis.

BLANCO: la ropa favorita de Freddie Mercury. El maravilloso kimono que te ponen en las habitaciones de la planta 10 del hotel Puerta de América, diseñado, al igual que toda la planta, por Arata Isozaki. Psiquiátricos. La planta de algodón. Silas. La navidad.  Ck One de Calvin Klein. Semen. Dubai.   Violently Happy de Björk.

GRIS: ojos. Londres. Cristales empañados. El abrigo de Hitler. La parte trasera de los blisters de paracetamol de 1 gramo. Una mesa de autopsia. Dibujos a lápiz. First We Take Manhattan de Leonard Cohen.

NARANJA: mandarinas. Un símbolo para marcar en el WoW.  Tu banco y cada día el de más gente. Menéame. Azafrán. NY de DK. Pimentón. La “Koninginnedag” de Amsterdam.  Sunrise de Simply Red.