Vámonos a vivir 3 días de sensaciones:

Y el lunes, a romper la noche…


He decidido redecorar mi casa. Yo, que me considero tan creativa, reconozco que la musa ha cogido las maletas y se ha ido a algún balneario a esconderse entre baños de barro y duchas escocesas.
Quiero pintar y/o decorar la casa de manera que cualquier persona que entre en ella no mire el reloj para marcharse y desee volver a ella. Quiero calidez en puntos determinados y frescura en otros rincones, como las mañanas de primavera.
Me gustaría que mi casa fuera la “Casa del cambio”, de Doña Aiuola en La Historia Interminable.

P.d. Me encanta dormir atravesada…
Frases de noches locas…
– ¿Te hace reír?
– No me hace llorar
– Ya sé cual es mi tarea pendiente.
– ¿Cuál?
– Tú.
– Anoche fue muy agradable
- Agradable?
- Ayer pasé la mejor puta noche de toda mi puta vida.
- ¿Sabes por qué quiero tanto eso? Por que dicen que no lo puedo tener.
– ¿Por qué siempre haces lo mismo?
- ¿El qué?
- Huir sin decir nada.
- ¿Y tú, por qué me sigues si estoy huyendo?
– Podría hacerte daño
- ¿Más?
– Eres mono, pero no me gusta tu pelo.
- Gracias.
- Deberías hacer algo con el.
- Lo tendré en cuenta.
– Pareces una señorita.
- Es que lo soy.
- Sí, pero hoy lo pareces.
– Cuándo vas a entender que ser normal no es una virtud…
– Da igual, ningún estilo es superior a otro, sólo hay diferentes niveles de habilidad.
– ¿Sabes por qué te quiero?
- No
- Porque no te quiere nadie.
- Ya te vale.

La mejor de todas…
– Mery, ¿no has bebido ya bastante?
- No, porque todavía te veo…
- ¿Eso es una indirecta?
- Oye, perdona, ¿me pones otro?
P.d. No sabéis lo bajito que es en realidad Coque Malla. Mono y tal pero muy, muy bajito. Qué mayores estamos, señores…
Nos vemos…

A veces cuando te asomas al abismo, te encuentras sola, y en ese momento es cuando se te forma el carácter y es eso lo que evita que caigas al abismo.
A veces te preocupa tanto si puedes o no conseguirlo que no paras a pensar si debes, pero claro, sin una gran decepción no puedes apreciar las victorias.
Siempre he pensado que cuando conoces a alguien especial, el tiempo se detiene, y es verdad; lo que no te dicen es que cuando el tiempo inicia otra vez se mueve más rápido para compensar.
Por eso dibujo. Los dibujos reflejan mejor a las personas que las fotografías, se necesita una persona para ver a otra.
Pero no te puedes pasar la vida recordando, porque si no, no te quedará tiempo para vivir.

P.d ¿Quién será la primera persona en probar el sabor de la mezcla que resulta de titanio y acero quirúrgico? ¿Voluntarios? ¿Voluntarias?
A Rubén le conocí jugando al Wow. Entró en la guild y poco a poco se fue conectando al ventrilo para jugadas en grupo y demás. Tiempo después, yo dejé el Wow una temporada pero seguimos en contacto en el msn. Hemos hablado casi todas las semanas. Conozco su vida, su familia, sus amores, su pasión por los coches, nuestras peleas constantes porque dejara de ser “tan poligonero”-como yo le decía” y “tú tan pija”- como me soltaba él.
Nuestra última conversación fue hace 2 días, comentando las vacaciones. Él quería irse a Tenerife con sus amigos y yo le decía que allí sólo había cucarachas, que se fuera a Benidorm a ligar guiris.
Lo que no sabía es que ayer perdió a su padre. Lo mató Eta ayer. Sí, así es. El policia nacional que fue asesinado ayer, era el padre de Rubén. Cuando ayer en todos los telediarios vi a Rubén junto a madre y hermano, en el hospital y posteriormente en la capilla ardiente me quedé en blanco.
Allí estaba, con su camiseta azul a rayas con la que tantas y tantas veces me he metido. Y estaba como si no hubiera pasado nada. Era el más entero. Aparentemente. Y el más tranquilo. Aparentemente también.
A última hora de la tarde me abrió un msn para decirme que Eta por fin había conseguido su objetivo con su padre. Y que se iba a la calle a respirar porque no podía estar en casa. En ese momento me fijé en su cabecera del msn “Te hecharé siempre de menos” y me puse triste y luego sonreí al ver esa h mal puesta en “hecharé” y recordar todas las peleas que teníamos siempre a causa de su mala ortografía.
Sé que todavía no es consciente de lo que le ha pasado. Sé que en 2, 3 días le dará el bajón y entonces estallará. Y me da miedo porque sé que es capaz de coger el coche y estamparse contra un monte o de hacer otra locura debido a la rabia que va a desbordar.
A las 3 de la mañana le puse un sms: “cuando te de el bajón me llamas y lo pasamos juntos”. Pero sé que no lo va a hacer, porque a sus 21 años lo interioriza todo y más algo como ésto.
Hoy a las 10 de la mañana me ha contestado. “Gracias por el mensaje, lo sé. Un beso”. Dentro de 30 minutos es el funeral de su padre.
Y no sé qué más decir.
Shakespeare decía que lloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de dementes. Y no puedo evitar recordar que curiosamente cuando morimos son otros los que lloran por nosotros.
Volviendo a baldosas terrenales, también he recordado un peculiar restaurante en Westhoughton, Manchester, donde te proponen un reto: tienen un desayuno especial al precio de 10 libras. Si consigues comértelo en menos de 20 minutos y sin beber nada, te sale gratis.
Claro que, el desayuno es algo peculiar. Como bien anuncian ellos “It’s 10 eggs, 10 bacon, 10 sausage, 10 toast, 5 black puddings, tomatoes, beans and mushrooms.” Así escrito no parece gran cosa, pero en foto…

Ese día nadie se lo terminó…

En Madrid también hay un sitio parecido. Es un restaurante del centro, llamado Boñar de León. Si consigues comerte uno de sus famosos cocidos te invitan a Canarias 15 días. El tema es que en 30 años nadie lo ha conseguido…

Ríete tú de los retos del Gran Prix ese de Ramón García…
Temas aparte, estoy cansada. Llevo un mes con un proyecto de Microsoft y una entidad gubernamental y tela. No se ponen de acuerdo en nada y yo como partner estoy en medio.
1 mes de sesiones maratonianas, de idas y venidas, de horarios imposibles… tengo tantas convocatorias de reuniones en el calendario que cualquier día se muere.
P.d. El título es un regalo. Sólo dios sabe por qué le hago caso!!!
Nunca es tarde para que te regalen un osito de peluche.

Diálogo de anoche:
- Mery, ¿Estás borracha?
- No, sólo estoy manteniendo un duro debate con la gravedad.
- Imperdonable. Eres como yo, y aún así tienes amigos.
- Y dale. Si me sigues hablando, te voy a cobrar el minuto.

Truco y yo tenemos algunas cosas en común. A los dos nos abandonaron nada más nacer. Los dos enseñamos los dientes a la mínima. A los dos nos hacen daño actualmente. Siempre me he preguntado qué pasa con el daño. Si el daño se acumula o si cada vez que algo te duele se crea una nueva sensación. Últimamente empiezo a pensar que se acumula y crece sedimento tras sedimento. A veces pienso en esa cicatrices que sobresalen hacia afuera. Si las tocas puedes notar el relieve rugoso.
Truco y yo también nos parecemos en los avances y retrocesos. Cuando creemos que hemos adelantado una casilla, alguien nos hace ver que no es así y retrocedemos tres. Y así estamos, en un bucle, chocando la cabeza contra la pared constantemente. Y no sólo es la cabeza la golpeada: la pared se erosiona una y otra vez. Imagino que llegará un momento en que haremos un agujero. Lo que no sé es qué hay al otro lado de dicho agujero.
Truco y yo miramos a través de enormes pupilas dilatadas. Y también últimamente vemos sombras. Más sombras que luces. Y a mí, que siempre me ha gustado la oscuridad, ahora me desgasta. Y mientras escuchamos a New Order me reconozco a mí misma un vacío de las luces de mi ciudad. Porque siempre fue, ha sido y será mi ciudad. Porque escuchando Bizarre love triangle me acuerdo de la última fiesta en el EPT y de los Padres De Lola pinchando este tema. Porque necesito las noches de descontrol para resetearme durante 10 horas y dormir otras 10 para decir “aquí no ha pasado nada”.
Y tal…
Hoy es uno de esos días en los que parece que un camión me ha pasado por encima. Jornada maratoniana con 2 partners para finalmente tener la sensación de haber perdido el tiempo. He salido de casa a las 8 y media de la mañana y he regresado a las 20:00 horas. No he desayunado. No he comido. No he merendado y acabo de comer demasiados spaguettis y un colacao para recordarme lo que es ser algo así como persona.
Me duelen los hombros de cargar con el bolso y el portátil todo el santo día. Acabo de darme cuenta que ni siquiera me he quitado los pendientes y el reloj. Es como si siguiera encadenada al día de hoy. Y no paro de pensar que si me reencarna en algo, sería en un ideal. Pero un segundo después he desechado esa idea: un ideal hoy en día tiene una vida muy corta, y eso, contando con que llegue a nacer.
Todavía tengo encima de la mesa El País del domingo pasado a medio leer. Lo mismo para su revista. La tengo abierta en un reportaje llamado “Futuro Perfecto”, donde habla sobre la evolución tan gigante en tecnología y telecomunicaciones. Y acto seguido pienso que menos mal que yo no soy una chica geek, pero me cuesta 2 segundos contradecirme al mirar en esta habitación: 2 pcs de sobremesa, un Mac, móvil trabajo, móvil personal, 3 pendrives tirados por la mesa, tarjetas de memoria, el último ratón que me acaban de regalar, un gran disco duro externo, etc. Joder con la generación X. Con X de MiXta, claro..
Tengo que contestar un par de mails y sé que no me van a salir del tirón. Así que mejor los dejo para cuando tenga algo interesante que decir. Las musas siempre motivamos, pero ¿quién nos seduce a nosotras?…


Creo que la imparidad es una opción, no una obligación.
Creo que un ramo de flores exóticas no está mal. Un ramo de hortensias dentro de un tarro de cristal, es simplemente maravilloso.
Creo que las mujeres que no se dejan despeinar por sus parejas hacen mal: cualquier día su pareja despeinará a otra.
Creo que no jugar al golf no es necesariamente delito.
Creo que si en el supermercado se quedan sistemáticamente con unos céntimos de la vuelta, debes pedir que te los den, o por cada céntimo te llevas una bolsa de plástico, y eso les molesta mucho. A mí que no me den el céntimo me molesta más. No es para repartir entre los trabajadores, es para la empresa, así que podemos hacer la guerra a la multinacional de la alimentación por ese céntimo que nunca nos dan.
Creo que no enviar a tus hijos a un internado en Estados Unidos no te convierte en una pobre chica ignorante de las ventajas que esa educación tiene. En Oregón también hay palurdos, no lo dudes.
Creo que es absurdo escribir por narices los/las. Si dices hola en una reunión no es necesario que grites “Hola a todos, todas…”. No me voy a sentir ofendida, entiendo que todos me incluye. El neutro aún existe.
Creo que por enviarme un ramo de rosas no eres un cretino sensiblero ni me convierte a mí en una deplorable mujer sin más horizontes que tus ojos.
Creo en la gente, sin distinción de raza, religión o encuadre político.
Creo que las multinacionales quieren sustituir a la democracia y gobernar a los pueblos.
Creo que los hombres y mujeres somos diferentes. Doy gracias por ello.
Creo que frases como “La píldora es un adelanto para la mujer, gracias a ella se liberó…” son invento de algún hombre que se encontró un día inspirado. Las Castálidas debían estar durmiendo profundamente en aquella mala hora. Sería interesante ver si la pastilla mágica nos la dieron en un momento en que interesó disminuir la natalidad y que la mujer se integrase en el mercado laboral.
Creo que el sexo no depende de postura alguna. Puede que sí, depende de la postura que tu cerebro adopte, puede que de una postura mental sí se trate.
Creo que alguien está interesado en que las mujeres copiemos comportamientos masculinos que siempre hemos criticado.
Creo que un libro que ha de leerse con un diccionario al lado es un mal libro: no es necesaria la petulancia para escribir bien.
Creo que los que van con un libro de Cicerón metido en el bolsillo trasero del pantalón y presumen de ello, terminan pensando con esa parte del cuerpo.
Creo que Ramón J. Sender fue un gran escritor. “La tesis de Nancy” es una obra única. Nadie le menciona casi nunca.
Creo que nos buscamos necesidades tontas y eso nos hace más infelices y al final nos esclaviza.
Creo que sólo se vive una vez y no tenemos por qué ser desgraciados o infelices.
Creo que quiero creer que después de esta vida hay otra. De no ser así, pocas cosas merecerían la pena.
Creo que los hombres deberían decir a sus mujeres lo que quieren en el sexo y en la vida. Las mujeres lo mismo. Hablando nos evitaríamos muchos problemas en ese campo.
Creo que la vida nos estafa y nosotros nos dejamos…
Creo que la felicidad es mejor imaginarla que tenerla. Creo que encontrar unos vaqueros que te sienten como un guante es maravilloso. Creo que la cortesía es como el aire de los neumáticos: no cuesta nada y hace más confortable el viaje. Y creo que es bonito tener dinero y cosas que puede comprar el dinero, pero también es bonito tener las cosas que el dinero no puede comprar.

¿¿ Te apetece finalizar una historia??
Juguemos…
P.D. La gran masa del pueblo puede caer más fácilmente víctima de una gran mentira que de una pequeña…
P.D.2. Visto lo visto, he decidido crear una sección exclusiva para Jokerman denominada “Cosas que nunca te dije”, para que pueda expresar todo aquello que escribe pero que no es capaz de decir a su/s lerda/as de turno.
Sea éste, pues, el medio que sirva de escaparate para sensaciones y verdades desteñidas…
Adelante también aquellos que siempre quisieron pero no pudieron…
Hay días en los que por mucho que bajes las persianas, el sol se cuela por todas partes.
Hay noches en las que por mucho que te tapes con una manta, los problemas siguen estando ahí.
Y hay tardes como la de hoy en las que recuerdo que el verdadero poder consiste en saber que sí se puede, pero no se quiere. Y que la libertad, por si lo habéis olvidado, es el derecho a respirar. Que la mayoría de las veces leemos para saber que no estamos solos.
Y que definitivamente prefiero a los vagabundos con respeto, que a los aclamados sin corazón

El sonido de una máquina de escribir al amanecer es como una nana…
P.D. “Ponte el traje
y la cara en harina.
La gente paga y aquí quiere reír,
y si Arlequín te birla a Colombina,
¡ríe, Payaso, y todos te aplaudirán!
Muda en pantomimas la congoja y el llanto;
en una mueca los sollozos y el dolor”.
Juego al póker desde que tenía 7 años. Quién me enseñó y bajo qué circunstancias es algo tan oscuro que tendría que encender una vela para iluminar ese recuerdo; y ya no puedo conjugar sin miedo el verbo recordar.
Juego bien al póker porque acaricio las cartas de forma lenta e hipnótica. Juego al póker y me follo las cartas. En eso coincidíamos Benedetti y yo, hay que ponerle pasión a todo. Hasta para mandar a la mierda a alguien. Una vez, en una dinámica de grupo alguien me pidió que definiera el concepto “ser diplomático”. Recuerdo que sonreí y dije “es mandar a la mierda a alguien de tal manera que esté deseando ir a ella”. Líder de la clase desde ese momento. A veces hace falta tan poco…
Juego muy bien al póker porque soy juguetona a diario. No puedo evitarlo. Ni quiero. Es Redes dirían que es un gen. Soy constantemente un personaje de H.C. Andersen. Y juego y juego… Lo malo es que los juguetes que llaman mi atención tienen fecha de caducidad. Me canso y cierro la tapa. Quizá la abra en otro momento. Quizá si llamas de nuevo mi atención…
Gano al póker porque pestañeo tan pausadamente que tu cigarro casi se ha consumido. Creo ese ambiente porque es necesario que todo cambie para que todo siga como está. Porque la sinceridad es un privilegio al que de vez en cuando tenemos que renunciar, ¿verdad?. Porque hemos llegado a un momento en que ya no adoramos al becerro de oro, sino al oro del becerro.
Gano al póker porque antes de ponerme tacones aprendí que un straight flush es mejor que un four of a kind. Porque mi alma es capaz de los mayores vicios como de las mayores virtudes. Y no te digo ya mi cuerpo…

P.d. ¡Morir…, dormir! ¡Dormir!…¡Tal vez soñar!. ¡sí, ahí está el problema!. ¡Porque es forzoso que nos detenga el considerar qué sueños pueden sobrevenir en aquel sueño de la muerte, cuando nos hayamos liberado del torbellino de la vida!. ¡He aquí la reflexión que da existencia tan larga al infortunio!…
Hay personas que creen que son las primeras de la lista. Y si quieres jugar un poco, vas y se lo dices:
- Hola. Eres el primero de la lista.
- Gracias.
- Es una lista muy corta.
Hay personas para las que la literatura puede ser una buena terapia personal, una especie de psicoanálisis por el que no se paga al psicoanalista.
Hay personas que no buscan la verdad, sino que se fabrican la suya propia. A ver si se dan cuenta que el mundo no desaparece cuando cierran los ojos.
Pero incluso para ésto, hay 2 tipos de personas: las que devoran los libros y las que se dicen que han leído El Quijote, a Nietzsche y a Neruda; cuando en verdad sólo hojean el Marca.
Creo que tenemos debilidad por lo que yo llamo personas kamikaze. Las llamo kamikazes porque se estrellan con el avión. Son autodestructivas. Pero se estrellan contra ti y tú te mueres con ellas.
Creo que cuando miras de verdad a una persona, puedes ver el 50% de lo que es. Querer descubrir el resto es lo que estropea las cosas.
Si me preguntaran qué personas me gustan ya sean hombres o mujeres, les respondería como Martín Hache:
“…De que sexo sea en realidad me da igual, es lo que menos me importa, me puede gustar un hombre tanto como una mujer. El placer no está en follar, es igual que con las drogas.
A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas o una polla así de gorda; bueno, no es que no me atraigan, claro que me atraen: me encantan, pero no me seducen. Me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer…, conocer, poseer, dominar, admirar…
La mente… yo hago el amor con las mentes, ¡hay que follarse a las mentes!”
Pero claro, las ideas envejecen más pronto que las palabras…

P.d. Cuando te das cuenta de que no has dibujado las pestañas en el momento preciso, ya no tiene sentido continuar…